SORGO DULCE Y REMOLACHA ALCOHOLÍGENA.

BIOCUMBUSTIBLES:  ANCAP FINANCIA OTRAS ALTERNATIVAS.

 

Ancap financia con “buenos resultados” ensayos con cultivos alternativos para la producción de biocombustibles, que incluyen plantaciones de sorgo dulce y remolacha alcoholígena.

Además del proyecto sucro-alcoholero que el ente emprendió a principios de año en Bella Unión, Ancap se concentra en plantaciones alternativas que puedan aumentar los rendimientos y áreas sembradas de cultivos destinados a la producción de alcoholes carburantes.

En este marco, el ente trabaja de acuerdo con la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República (Udelar) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Inia), en proyectos vinculados a “estudios de viabilidad” para el desarrollo de cultivos alternativos, que complementen la producción de etanol a partir de la caña de azúcar que se implementará en Bella Unión a partir de mediados de 2007, informó a Ultimas Noticias el vicepresidente de Ancap y presidente de Alur, Raúl Sendic.

“La idea es probar alternativas diferentes en diversos puntos del país, controlándose los rendimientos en plantaciones chicas”, remarcó.

El jerarca sostuvo que se han obtenido “buenos resultados con buenos rendimientos”, en estas experiencias, que fueron presentadas días atrás en el Congreso de Biocombustibles realizado en Colonia del Sacramento.

Sendic explicó el 30 de mayo en la Comisión de Industria, Energía y Minería de la Cámara de Diputados, que Ancap “está haciendo una fuerte apuesta a la incorporación de los biocombustibles en el país, con la idea de que en otras áreas se pueda extender la producción de alcohol utilizando otras materias primas que no sea caña de azúcar”.

En este mismo ámbito, el director de Energía, Gerardo Triunfo, sostuvo que el Poder Ejecutivo estudia la posibilidad de integrar a nuestro país cultivos de tártago, una oleaginosa muy utilizada en Brasil para la producción de biodiesel, que posee la ventaja de no estar atado a las fluctuaciones de los mercados internacionales como la soja y el girasol y que, a su vez, tienen un alto rendimiento e involucra mucha mano de obra.

De acuerdo a las proyecciones realizadas por el gobierno y a partir de la existencia de una reglamentación y un mercado sustentable, Ancap comenzaría en un principio, a mezclar un 2% de biodiesel en el total del gasoil producido por la petrolera.

Para que esto sea posible, deberían existir en el país unas 30.000 hectáreas sembradas de girasol, 47.000 hectáreas de soja o 1.600 toneladas de sebo que aportarían 800.000 metros cúbicos por año de biodiesel.

Esto implica necesariamente un desarrollo agrícola de importancia, ya que no está en los planes del Ejecutivo permitir la importación de biodiesel desde Argentina o Brasil, explicó Triunfo.

“Si dejamos que entre biodiesel producido en Brasil o en Argentina, con los precios subsidiados de granos que tienen esos países, no vamos a desarrollar mano de obra en Uruguay”, remarcó.

Es por esto, que importa que Ancap mantenga “el monopolio de la comercialización”, no así, el de la producción.-


 

Fuente:  Artículo publicado en el diario "Ultimas Noticias" de fecha 6 de junio de 2006.