Publicado en Transporte Carretero edición Nº 119- Marzo de 2003 

LA INFORMALIDAD, UN MOTIVO DE PREOCUPACION

La forma de erradicar al máximo la actividad informal es uno de los aspectos sensibles de la actualidad del transporte uruguayo. Tanto la creación del Organo de Control a nivel del Ministerio de Transporte y Obras Públicas como la imposición de la chapa profesional y el cumplimiento estricto con la tributación son consideradas herramientas fundamentales en el combate a quienes operan al margen de los obligaciones generales del sector.

Luis Raymond entendió que, si bien en Montevideo y sus alrededores ya se han realizado controles, el Organo de Control debería ampliar rápidamente su labor al interior del país.

“Por las características propias de los servicios de larga distancia las empresas afectadas a este tipo de transporte cumplen con los requisitos exigidos en los sistemas de control, es decir que quienes aún no accedieron a la chapa profesional se encuentran en la categoría de aspirantes.

Pero, a nivel departamental, existen numerosos camioneros pertenecientes a esta zona, o que provienen zafralmente de otros lugares del país, que trabajan en la informalidad. Entendemos que muchos transportistas que desean solucionar su situación y por diversos motivos económicos no lo han podido hacer, aunque también hay otros que no tienen la más mínima intención de regularizar su empresa y continúan trabajando sin pagar tributos y sin someterse a controles de ninguna especie. Estos últimos ya han adquirido una filosofía de no ser formales y será difícil que cambien de actitud. Hay que convencerse que esta forma de encarar el trabajo debe tender a desaparecer con el objetivo de alcanzar la mayor profesionalización posible en la actividad”, enfatizó Raymond.

Por su parte, Manuel Moraes consideró que en tiempos normales los transportistas de Bella Unión tomaban fletes en cualquier punto del país, pero en momentos en que existen dificultades para cobrar los servicios se concentran en la actividad local.

En ese contexto de crisis, el empresario cuestionó el avance del transporte informal que —entendió— perjudica aún más a un sector que se debate para superar los efectos de la crisis general.

“Aquellos camioneros que no quieren pagar nada reclaman que tienen el derecho de trabajar. Estamos de acuerdo, aunque no es justo que lo hagan a precios incomprensibles y destruyendo los esquemas de la profesión”.

PEAJES, COMBUSTIBLES Y FALTA DE CREDITO

Entre los aspectos que impactan fuertemente en las decisiones de las empresas figuran la continua suba del precio de los combustibles, la instalación de nuevos peajes en rutas nacionales, y especialmente la falta de crédito derivada de la crisis financiera que vive el país.

La ruptura en la cadena de pagos producida tras la crisis bancaria de 2002 y el abrupto corte del crédito incidió decisivamente en los planes de los camioneros de Bella Unión. Uno de ellos, la eventual actualización parcial de la flota, quedó para tiempos más benévolos.

Luis Raymond dijo que los dos últimos aumentos de los carburantes decretados por la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap) en los primeros meses del año golpearon duramente a la zona.

Sin embargo, al hablar de los peajes prefirió realizar una reflexión sobre resoluciones adoptadas en el pasado.

“Desde un principio, los asuntos relacionados a los peajes fueron ampliamente discutidos y difundidos públicamente por la Intergremial. No nos podemos olvidar que en su momento los camioneros le dijimos que sí a los peajes y no al impuesto a los ejes. Pero el error producido y que nos debe servir como experiencia fue que le expresamos al gobierno nuestra coincidencia con los peajes, aunque no dijimos nada sobre el número de ellos.

Tampoco podemos desconocer la importancia de lo negociado y logrado por la Intergremial con respecto a los atrasos en el pago del impuesto a los ejes. Ello demuestra que el gremio no apostó exclusivamente a los transportistas grandes, porque los montos más importantes de las deudas por ese concepto terminaron pagándolo las empresas de mayor porte”, dijo el titular de la entidad. *-

 

[Entrevista a Luis Raymond y Manuel Moraes (presidente y vicepresidente del Centro de Camioneros de Bella Unión). Publicada en Transporte Carretero Nº 119 de marzo de 2003.]