A continuación sigue entrevista realizada por "Transporte Carretero" al Presidente de la ITPC Ernesto Toledo publicada en el No. 136 del mencionado semanario en el mes de Noviembre del 2004.



INTERGREMIAL ENFRENTA EL DESAFIO DE PROFESIONALIZAR PARA COMPETIR.



La Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC) es una entidad gremial relativamente joven en el universo empresarial del país. La escasa trayectoria en el contexto histórico no ha sido un obstáculo para que, en un tiempo menor a un lustro, su mesa dirigente protagonizara un proceso orientado a la profesionalización y modernización del sistema tradicional de transporte. El contenido y los alcances de ese trabajo permitieron que los transportistas accedieran a beneficios considerados fundamentales para un sector por el que transita gran parte de la economía del país. No obstante, saben que en el plano nacional todavía deben elevar aún más la mira, apuntando a lograr éxitos en otros terrenos paralelos, tales como la capacitación de los recursos humanos y la tecnificación de las empresas, factores determinantes para competir con eficacia en el escenario internacional.

En octubre pasado asumió la directiva que gestionará a la ITPC hasta setiembre de 2006, respaldada por el voto de más del 80% de las agremiaciones habilitadas para participar en el acto electoral; 55% del total corresponden al transporte radicado en zonas del interior, en tanto el 45% restante se ubica en la capital.

Los representantes de los transportistas en la nueva Mesa pertenecen a diversas instituciones: Asociación de Propietarios de Vehículos de Carga (APVC), Cámara del Autotransporte Terrestre Internacional de Uruguay (CATIDU), Unión Transporte Fleteros del Uruguay (UTFU), Asociación Uruguaya de Transporte de Haciendas (AUTHA), Transporte Asociados del Interior (TADI), Federación de Transporte de la Bebida (FETRABE), Transporte de Leche (TRALE), y delegados de Cerro Largo, Salto, Colonia y Soriano.

Ernesto Toledo, presidente reelecto de ITPC, dialogó con TRANSPORTE CARRETERO para dar a conocer los planes futuros y la estrategia que trazará la entidad en la búsqueda de un relacionamiento más estrecho con sus asociados y con las autoridades públicas, fundamentalmente en un tiempo de cambio en el rumbo político del país.

Toledo subrayó la necesidad de profundizar los aspectos vinculados a la profesionalización y capacitación del sector mediante programas de planificación desarrollados por los técnicos y especialistas con los que cuenta la entidad.


ITPC reclama ley de transporte que otorgue garantías a las inversiones.


Un marco jurídico preciso y proyectado en el tiempo otorgaría a los empresarios del transporte de cargas por carretera la posibilidad de contar con certezas respecto al futuro de sus inversiones en flotas, tecnología y capacitación de recursos humanos. Por tal razón, los integrantes de la ITPC reclaman la aprobación de un cuerpo legal orientado a brindar mayor seguridad al ejercicio de la actividad, evitando controversias como la registrada a principios de año cuando el Poder Ejecutivo libró un decreto que habilitaba la importación de camiones usados.

Al referirse a la necesidad de profundizar el proceso de profesionalización sectorial, el titular de la entidad, Ernesto Toledo, entendió que el sector demanda regulaciones en materia de calidad y cantidad de rodados, así como importantes inversiones en la renovación de un parque automotor que cuenta con más de cinco años de atraso.


El transporte uruguayo necesita un grado más elevado de capacitación empresarial, máximo si consideramos que se ubica en un concierto regional donde es prioritario alcanzar  mayores índices de competitividad.


Transporte Carretero: La mesa que usted preside comienza un período de dos años en el ejercicio de la conducción de la Intergremial. Tomando en cuenta la experiencia recogida anteriormente, ¿cuáles son los temas fundamentales en los que deberá trabajar hacia el futuro?

Ernesto Toledo: Uno de los asuntos clave para el desempeño del sector es el referido al fortalecimiento del sistema creado en estos últimos años en torno a la regulación del transporte, básicamente en los aspectos vinculados a la profesionalización. El transporte uruguayo necesita un grado más elevado de capacitación empresarial, máximo si consideramos que se ubica en un concierto regional donde es prioritario alcanzar  mayores índices de competitividad. Tal condición no se vincula solamente al transporte internacional de cargas, que experimenta una fuerte competencia entre los colegas de los países vecinos, sino también a los operadores nacionales, dado que no puede ser un factor que encarezca el costo de los productos o entorpezca el desarrollo de los negocios de exportación.


Es necesario llevar a cabo un proyecto diseñado para la creación de un centro de formación profesional con grado terciario.


TC: En ese sentido, ¿qué línea de trabajo podría ser la más adecuada para lograr los objetivos propuestos?

ET: Los transportistas tenemos una materia pendiente en torno a los aspectos sustanciales que rodean a la profesionalización, básicamente con la necesidad de llevar a cabo un proyecto diseñado para la creación de un centro de formación profesional con grado terciario. A través de este programa pensamos en crear oportunidades de desarrollo para los empresarios de hoy y también para los que representarán a las nuevas generaciones. No debemos dejar margen para que los hijos de los transportistas actuales, que en muchos casos ya están tomando las riendas o colaborando con el funcionamiento de sus firmas, arrastren los problemas que les podemos dejar aquellos que padecemos vicios del pasado. Debemos apuntar a que esas nuevas generaciones estén profesionalizadas y  actualizadas, y a tal efecto, durante la visita a España que realizamos este año recogimos una experiencia sumamente valiosa basada en un intenso trabajo de  formación y capacitación de los recursos humanos que llevan adelante los transportistas de ese país.

En conclusión, una etapa considerada crucial para la interna de la gremial es justamente la de profundizar los aspectos vinculados a la profesionalización.

Permanentemente enfrentamos nuevos desafíos; por ejemplo, actualmente estamos ante una realidad que parecía lejana, sin embargo, el número de empresas que logran la calificación para transportar mercancías peligrosas a nivel nacional viene creciendo sostenidamente lo cual obliga a una profesionalización permanente, tanto de flotas, conductores como de los responsables de las compañías. Por tal razón, todo esto hay que acompasarlo con educación y formación en otras áreas del sector empresarial, ya sea la comercial, estructura de costos o medio ambiente.


El hecho que el transporte se organice bajo pautas claras de funcionamiento, con una proyección de trabajo concreta que permita generar líneas de crédito orientadas a crecer y renovar flotas, serviría también para otorgar certezas al sector financiero.


TC: Otro asunto que motiva permanentes propuestas refiere a la necesidad de estructurar una reglamentación del transporte que otorgue certezas en un horizonte de largo plazo. ¿Cómo se trabajará ese aspecto de la vida del sector?

ET: Por otro lado se plantea la responsabilidad de continuar trabajando en las diferentes aristas que presenta la reglamentación del transporte. Asistimos a situaciones legales poco claras que generan la necesidad de crear una norma que recoja las diversas realidades. Frecuentemente los temas se pretenden solucionar mediante decretos carentes del respaldo legal suficiente para otorgar un marco de sustentabilidad al futuro de la actividad.

En un tiempo no muy lejano el sector deberá encarar importantes inversiones orientadas a la actualización de un parque automotor que hoy registra un atraso de cinco años en su renovación. Tal perspectiva determinará que las empresas deberán asumir responsabilidades económicas sumamente elevadas. Por tal razón, la posibilidad de tener un horizonte más claro en materia normativa significaría una colaboración sustancial para la actividad a la hora de tomar decisiones y riesgos de ese tipo. A su vez, el hecho que el transporte se organice bajo pautas claras de funcionamiento, con una proyección de trabajo concreta que permita generar líneas de crédito orientadas a crecer y renovar flotas, serviría también para otorgar certezas al sector financiero.


Los transportistas no pueden pensar en un futuro gobierno en el que las políticas del sector no se basen en situaciones objetivamente y profesionalmente analizadas por los organismos competentes, evitando las decisiones tomadas al impulso del gobernante de turno.


TC: ¿Qué efecto pueden tener sobre el desarrollo del proceso de profesionalización medidas como la aprobada por el gobierno a principios de año por la cual se liberaba la importación de camiones usados?

ET: Para alcanzar un mayor grado de especialización del sector también es necesario contar con una regulación referente a la cantidad y calidad del transporte uruguayo.

En los últimos tiempos hemos caído en episodios realmente lamentables, y sobretodo muy peligrosos. Un caso notorio fue la situación producida luego que el Poder Ejecutivo firmara un decreto para liberar la importación de vehículos usados, echando por tierra absolutamente todos los planes que habíamos diseñado los transportistas con las propias autoridades gubernamentales durante años de trabajo apuntando a la profesionalización y la regulación de la actividad. En virtud de ello no podemos pensar en un futuro gobierno, del partido que esa, en el que las políticas de transporte no se basen en situaciones objetivamente y profesionalmente analizadas por los organismos competentes, evitando las decisiones tomadas al impulso del gobernante de turno. En ese sentido, tenemos una tarea y una responsabilidad muy importante para impulsar con los representantes de los cargadores, con quienes deberemos discutir y llegar a acuerdos de cómo manejar los diversos aspectos relacionados con las políticas de logística y transporte.

No puede volver a repetirse lo sucedido a partir de mediados del año pasado hasta la finalización de las zafras arrocera y sojera. En ese momento, un amplio porcentaje del sector empresarial estaba convencido de la falta de camiones para atender a la producción, entendiendo que las áreas sembradas habían aumentado en forma muy importante en relación a la oferta de unidades de carga. Sin embargo, nadie concurrió al Ministerio de Transporte a realizar una consulta formal sobre la suficiencia del número de automotores disponibles. Ante el eventual riesgo de no poder levantar las cosechas se generaron y divulgaron temores con respecto a la calidad de las inversiones a promover en el sector productivo. Como consecuencia de ello, un buen número de los cargadores apoyaron la importación de camiones usados como forma de buscar una solución a la coyuntura, mediante un incremento del parque automotor que garantizara, por un lado, el servicio de transporte y, por otro, ofreciera alternativas para el manejo de los precios. Pero, nadie se planteó la realidad en cuanto a que si aquellos sectores vinculados a la producción habían previsto y desarrollado las inversiones suficientes para llegar a recibir la carga derivada de las áreas sembradas.


Los transportistas, productores y los molinos tenemos que ser capaces de lograr esquemas de funcionamiento orientados a no perjudicar a ninguna de las partes involucradas en el ciclo económico.


TC: ¿Qué tipo de soluciones se pueden explorar para corregir este tipo de situaciones?

ET: Luego de culminada la zafra los transportistas concordamos evaluar con los integrantes de la Asociación de Molinos Arroceros los cuellos de botella  provocados en una zafra de arroz de 20 días, donde el pico de cosecha requiere una cantidad de camiones determinado. En relación al número de unidades que faltan en las chacras en ese período se entiende por parte de esa organización empresarial que son retenidas en los molinos al no haber capacidad para recibirlos. En consecuencia, todos los actores, transportistas, productores y los molinos tenemos que ser capaces de lograr esquemas de funcionamiento orientados a no perjudicar a ninguna de las partes involucradas en el ciclo económico. Quizás lo molineros no puedan hacer inversiones en secadores para ser usados solo en 20 días al año; los transportistas tampoco estarían en condiciones de comprar camiones para trabajar exclusivamente en esa etapa y destrabar el cuello de botella. Seguramente, deberemos buscar una fórmula apoyada en soluciones elaboradas en diferentes ámbitos académicos, que estén en condiciones de desarrollar técnicas de ensilados provisorios o intermedios entre el secado y la cosecha, pero cada sector, ya sea en el rubro del arroz u otros granos, no puede seguir tirando solo para sí, analizando exclusivamente sus intereses y sin pensar en el sector que tiene en frente.


Con una comunicación real como herramienta principal, se comenzó un proceso de búsqueda y solución de asuntos que hacen al día a día de la problemática sectorial.


TC: El país se enfrenta a un cambio político marcado por el tiempo electoral. ¿Cómo actuarán los transportistas respecto al nuevo gobierno para lograr un diálogo equilibrado sin pensar diariamente en reclamar políticas estables en materia de tarifas, combustibles o impuestos?

ET: Actualmente no tenemos una buena comunicación con el gobierno. El diálogo es un factor clave dado que los responsables de conducir al país deben estar dispuestos permanentemente a tener los oídos bien abiertos para escuchar el pensamiento del sector privado. En particular, durante la gestión del ex ministro Lucio Cáceres se registraba un diálogo fluido y eficaz a través del funcionamiento de la Mesa del Transporte, un ámbito donde una vez por mes se debatían los temas vinculados al sector, con la participación de los diferentes organismos del Estado que podían tener incidencia en los problemas. De esta forma, con una comunicación real como herramienta principal, se comenzó un proceso de búsqueda y solución de asuntos que hacen al día a día de la problemática sectorial. En ese contexto fueron los diferentes actores involucrados los que asumían responsabilidades orientadas a ejecutar los asuntos planteados.


Lo hecho en materia de transporte de carga ha sido desarrollado en función del permanente compromiso de los transportistas.


TC: En virtud de la falta de diálogo que marca este último período del MTOP ¿de qué forma encarará la relación con el poder político que asuma el próximo gobierno?

ET: La Intergremial ha conversado con los presidenciables de los partidos políticos más importantes del país, los cuales han planteado hacia el futuro dialogar sobre los aspectos del transporte. No obstante, si algo se ha probado como eficaz ha sido la participación de los privados junto al Estado en la aplicación de las políticas sectoriales. Creemos que todo lo hecho en materia de transporte de carga ha sido desarrollado en función del permanente compromiso de los transportistas. De no haber sido así, en la mayoría de los temas no se hubiera avanzado tanto, no por mala voluntad del gobierno sino porque las políticas diseñadas desde oficinas, sin bajar a la realidad, generan una distancia sumamente amplia que impide aplicarlas. Un cambio sustancial en la óptica con que se encaró esa etapa anterior tuvo que ver con la participación decisiva de los transportistas en la integración del Órgano de Control, donde los diversos aspectos vinculados al empresario del transporte se tratan eficazmente y son tomadas decisiones aprovechando y optimizando los recursos. Se trata de una experiencia sumamente valiosa y ejemplar para otros sectores de la vida económica del país.


No es bueno que los conflictos comerciales entre empresas involucren a los gremios.



Cada empresario debe ser responsable por su actividad, buscando ser más eficientes, capacitados y profesionales, factores esenciales que en el futuro les otorgará la diferencia en la competencia por los negocios.


La nueva Mesa de la Intergremial asumió funciones en octubre integrando a varios delegados de gremios transportistas del interior. Toledo valoró positivamente el proceso de recambio que impulsa la organización y la incorporación de representantes de otras zonas del país, aunque entendió que, por razones prácticas, los colegas de tierra adentro deben hacer un esfuerzo mayor para enfrentar las dificultades propias del trabajo que demanda la participación en reuniones y contactos periódicos, tanto con otros sectores privados como con los estamentos públicos. Debido a la necesidad de tener una presencia constante en las actividades de la Integremial la realidad marca que la mayoría de la directiva pertenezca a Montevideo. En oportunidad de la última elección de representantes, los delegados de San José dejaron su lugar en la comisión directiva a miembros de los gremios de Cerro Largo y Salto.

Ernesto Toledo: Si evaluamos la labor gremial en general, y a fuerza de ser sinceros, en muchos aspectos aún falta transitar por un proceso de maduración, dado que algunas entidades funcionan satisfactoriamente, pero otras solo lo hacen a impulso de algunos dirigentes que llevan adelante la labor sin mayor apoyo de sus colegas. Este tipo de situaciones lleva a una confusión de los roles, fundamentalmente porque la Integremial no es una organización que cuente con camiones, sino que su objetivo es nuclear a los empresarios responsables de desempeñar la actividad. En conclusión, se trata de una gremial de gremiales que debe cumplir su papel específico y no involucrarse en asuntos que, como en los últimos casos registrados en el sector forestal, corresponden a una relación comercial entre partes.

Si bien hasta ahora hemos intervenido y colaborado en la solución de estos y otros conflictos, la función de la Intergremial no debe apuntar a corregir las situaciones de enfrentamiento entre empresas, sino buscar el desarrollo de políticas y lineamientos a nivel macro en conjunto con las cabezas de los distintos actores que involucran a la carga. De ahí para abajo, la relación entre gremios o empresas comerciales debe ser motivo de negociaciones bilaterales, sin la participación directa de la organización. No es bueno que las discusiones comerciales involucren a las instituciones gremiales.

En el caso de la ITPC, el objetivo que no debe descuidar, y sí debe promover constantemente, se orienta a otorgar las herramientas necesarias para que los transportistas puedan trabajar en igualdad de condiciones, de responsabilidades y con  reglas de juego claras. Por tal razón, consideramos que cada empresario debe ser responsable por su actividad, buscando ser más eficientes, capacitados y profesionales, factores esenciales que en el futuro les otorgará la diferencia en la competencia por los negocios.-