Empresarios madereros reconocen los costos del transporte terrestre.


Empresarios vinculados a la industria forestal reconocieron en Paysandú que aún transportando la madera en sus propios camiones tienen un 20% del costo total del producto.

En notas publicadas en El Telégrafo los empresarios manifestaron la necesidad de instrumentar mejoras en el puerto sanducero a efectos de transportar su producción por vía fluvial para luego enviarla en buques de ultramar, a pesar de importantes los incrementos en los costos de estos fletes y que la mejora en la rentabilidad del negocio debe pasar por el valor agregado que se le incorpore a la madera.

Siguen notas publicadas en "El Telégrafo" de fecha 14 de setiembre de 2004.


"El transporte fluvial nos permitirá concretar negocios que hoy no hacemos".


El transporte terrestre se lleva casi un 20 por ciento del valor total de la madera aserrada, «que es a menudo la utilidad que tenemos. Si lo redujéramos con el transporte fluvial, no solo tendríamos otra rentabilidad, sino que podríamos concretar otros negocios que hoy no hacemos por una diferencia de cinco a diez dólares», seńaló a EL TELEGRAFO el empresario Ernesto Moreira.

Explicó que «de aquí a Montevideo estamos hablando que el flete absorbe un 20 por ciento del costo de la madera FOB, lo que es muchísimo, cuando en el negocio y en la mercadería que se va a exportar, obtener un 10 por ciento de rentabilidad es un logro». «Debe tenerse en cuenta que con nuestros propios camiones estamos en un costo de 15 a 20 dólares el metro cúbico en Montevideo, y estamos hablando simplemente de madera aserrada verde. Si la secamos, a cuyos efectos hemos incorporado una secadora, le estamos dando más valor agregado y mejora la ecuación», explicó.

«Pero en el otro caso, estamos hablando de noventa a noventa y cinco dólares, con un flete terrestre de 15 dólares, lo que es mucho. Si pudiéramos lograr hacerlo por transporte fluvial, la ecuación será muy beneficiosa, porque estamos hablando de un posible costo de cinco dólares para que los barcos lleguen hasta Paysandú, con un ahorro de diez dólares en noventa, lo que es mucho decir», indicó.

Consideró que debido a la demanda china de mercadería, se ha encarecido sustancialmente el valor del transporte marítimo y por esta razón se ven afectados los fletes sobre todo en el Hemisferio Sur, por lo que al agregar el flete terrestre los costos crecen sustancialmente.

«Debido a una alta demanda de contenedores, hay poca disponibilidad y todo eso influye», precisó, «pero en nuestro caso, sí pudiéramos tener un diez por ciento de ahorro, sería un factor decisivo».

«El calado a 21 pies para que lleguen los portacontenedores hasta Paysandú sería fundamental para las exportaciones de madera aserrada», aseguró, y destacó que «dentro de quince a veinte días reiniciamos la exportación de madera a Estados Unidos. Si tuviéramos el puerto de Paysandú para exportar, tendríamos gran parte de los problemas resueltos, porque esos cinco a diez dólares de diferencia son a menudo los que hacen posible el negocio».




INTERÉS DE EMPRESARIOS FORESTALES POR EL PUERTO

Podrían exportarse unos mil contenedores de madera aserrada al año desde Paysandú.


Hay un potencial de más de mil contenedores al año de madera aserrada para exportar por el puerto de Paysandú, solo en nuestro departamento, por lo que para este sector sería vital contar con este instrumento para una salida directa a destinos de ultramar como México y Estados Unidos, seńaló a EL TELEGRAFO Ernesto Moreira, titular de la maderera Alpino SRL, una de las que opera en la periferia de la ciudad.

En su caso, la empresa desarrolla sus actividades en el establecimiento ubicado en avenida Soriano y Rodríguez Nolla, pero en su misma situación hay por lo menos otras cinco o seis empresas sanduceras que deben trasladar la producción en camiones a Montevideo para exportarla en buques de ultramar, con un sustancial encarecimiento en el flete. Destacó que el dragado a 21 pies de los accesos hasta el puerto de Paysandú, cuando se anuncia que en un mes se profundizarán los pasos al Sur de Concep- ción del Uruguay, permitiría la salida en portacontenedores de la agencia naviera Maersk, como se maneja, en lugar de trasladar la madera en camiones a más de trescientos kilómetros de distancia.

Consideró Moreira que «somos unas seis o siete empresas de un potencial de unos doscientos contenedores cada una por ańo, a lo que agregamos lo que se produce para el mercado interno».

«En nuestro caso tenemos un aserradero que procesa eucaliptus grandis y pinos de las implantaciones forestales de la zona. Lo fundamos hace nueve ańos, y teníamos un cliente en Italia, a cuyos efectos enviamos madera aserrada durante dos ańos», precisó. Indicó que debido al atraso cambiario «cada vez se hizo mįs difícil exportar y debimos buscar cada vez mįs el mercado interno. Somos fundamentalmente una fábrica de pallets y cajones, proveyendo a las principales industrias del Uruguay, como Paycueros, CONAPROLE, la Citrícola Salteńa, etc. A la vez tenemos colocaciones en el exterior, al retomar la exportación de madera aserrada luego de la devaluación». «En nuestro caso estamos hablando de unos doscientos contenedores por ańo, de 25 toneladas, pero tenemos una capacidad de trabajo mucho mayor. El ańo pasado, hasta que comenzó la zafra de citrus, estábamos sacando la madera por el puerto de Montevideo hacia México, a un ritmo de cuatro contenedores por semana, y luego nos dedicamos a atender a la empresa citrícola Caputo, que es un gran exportador», explicó.

«La nuestra es una empresa integral, lo que quiere decir que explotamos los bosques, con maquinaria propia, grapos, y nuestros camiones, con los que trasladamos la producción a Montevideo. Pero así como está nuestra industria, acá en Paysandú hay varios aserraderos, tenemos un potencial de unos doscientos contenedores cada uno al ańo y llegamos por lo tanto a superar los mil al ańo», subrayó.

La operatoria que se podría abordar sería cargar contenedores en el puerto de Paysandú y completar la carga en otra terminal de ultramar, seńaló.-