El Ministro de Transporte defendió el marco legal del transporte de carga.
La
rentabilidad (de los contratantes de fletes) no se puede lograr dejando por el
camino el cadáver (de los transportistas), la informalidad favorece al
empresario que contrata a esos informales al precio de la necesidad, esto se
trata de formalidad o informalidad y la sociedad Uruguaya está enferma de
informalidad fueron
algunas de las expresiones con que, al
concurrir a la citación de la Comisión de Transporte Comunicaciones y Obras Públicas
el 17 de setiembre pasado, el señor Ministro de Transporte y Obras Públicas,
Ing. Lucio Cáceres defendió el régimen legal que se aplica al transporte de
cargas.
Lo
que sigue es un compendio muy resumido de la versión taquigráfica de esa
comparecencia.
...Lo
primero que hay que tener en cuenta es que las leyes y los decretos fueron
hechos para cumplirse. En este caso, la ley no incorpora conceptos nuevos sino
que, simplemente, requiere que una empresa que trabaja aporte al Banco de
Previsión Social, a la Dirección General Impositiva y esté en condiciones de
idoneidad para circular en las rutas. Sí incorporó un régimen de transición
entre la realidad y la situación deseable; por lo tanto, si algo se incorporó
fue tolerancia para pasar de una situación de informalidad a una de formalidad.
He
leído la versión taquigráfica de la sesión en que concurrieron estas
Comisiones que defienden el concepto de la no aportación al Banco de Previsión
Social, que además restringen a los aportes patronales que dicho sea de paso
están derogados. Quiere decir que los adeudos al Banco de Previsión Social que
afligen no son por los aportes patronales sino por los personales; no se pagó
el aporte personal por los conductores o los empleados de esas empresas.
Lo
mismo sucede con la Dirección General Impositiva. El flete es un servicio que
se debe facturar y los problemas que hoy en día aparecen en cuanto a
informalidad es porque no se factura.
La norma sobre la necesidad de tener aptitud vehicular para circular está vigente desde hace muchísmos años. La aptitud vehicular significa tener luces, frenos y dirección. Pregunto si es razonable que un vehículo que no los tiene puede estar cumpliendo una función de transporte de carga.
Muy
injusto sería que hoy, cuando han logrado migrar hacia la formalidad alrededor
de 14.000 camiones sobre 3.000 o 4.000 que estaban originalmente, generáramos
un medio por el cual se sintieran tentados a volver a la informalidad.
¿Por
qué es informal el transportista? ¿Por qué tiene vocación de informal o
porque lo que cobra no le alcanza para ser formal? Paga el combustible porque
sin combustible no marcha el camión; paga la cuota del Banco para que no se lo
secuestren; lleva un ingreso para su casa. En Uruguay no hay empresas con
montones de camiones; las grandes empresas del país tienen 30 o 40 camiones. En
Brasil, las empresas tienen 2.000 o 3.000 camiones; no hay situaciones de ese
tipo en el Uruguay.
Aquí hay una gran atomización: el camión es la
empresa de una persona o de una familia.
Entonces,
¿cuál es el problema que se plantea y que dio origen a todo el régimen legal?
El hecho de que el transporte es el eslabón débil de la cadena de la producción
y el comercio. ¿Por qué? Porque tiene una oferta amplia y una demanda
concentrada; hay pocos cargadores y muchos camioneros.
¿Quién
fija el precio? El precio se fija al remate a la baja y lo determina el más
bajo. ¿Y cuál va a ser el más bajo? Aquel cuyo precio no contemple el pago a
la DGI ni de aportes empresariales ni personales a la previsión social, evite
todos los costos regulatorios y minimice otros que pueda tener. Este es el que
fija el precio.
De
acuerdo con los cálculos que la Dirección Nacional de Transporte realiza en
forma regular para determinar el costo de referencia del transporte de carga, el
de un camión‑kilómetro está en US$ 1, pero resulta que el precio
es menos de la mitad. Reitero: el costo es de US$ 1 pero el precio resulta
menos de la mitad. ¿Qué quiere decir esto? Que ciertas componentes del costo
no están incluidas dentro del precio. ¿Cuáles son estas componentes? Los
aportes a la DGI y al Banco de Previsión Social y, muchas veces, la cuota del
camión, porque el transportista especula con que aunque no lo haga efectivo su
unidad no será objeto de secuestro.
Entonces,
¿cuál es el problema de base? Que el transportista ‑cuanto más pequeño
es, peor es su situación se funde trabajando. ¿Por qué? Porque contrata a un
nivel en el que ni siquiera puede pagar sus costos.
Quiere
decir que el transportista se funde trabajando y, además, se transforma en
evasor. Y tal vez individualmente los montos sean pequeños, pero con la
sumatoria la situación adquiere relieve. Además, también constituye una
competencia desleal para todos aquellos transportistas que cumplen con sus
obligaciones, que no son otras que las que establece la ley.
Hemos
recabado, inclusive, testimonios de pequeños transportistas cuyas empresas se
reducen a un vehículo y un chofer, que no conocían el régimen y se
incorporaron a él diría que a regañadientes, pero ahora confiesan las
ventajas que supone. Esto ocurre porque particularmente en los medios rurales se
plantea una dificultad importante de comprensión de los beneficios que tiene la
legislación.
Pero
así como se da esta situación se plantean casos en los que, claramente, no
existe voluntad de incorporarse a la formalidad. Decimos esto porque así como
esta ecuación resulta equilibrada o beneficiosa para un transportista
unipersonal, ni qué hablar de lo que representa para una empresa que tiene dos,
tres, cuatro, cinco, seis o siete camiones. Y algunos de los empresarios que
estuvieron visitando esta Comisión tienen empresas de esa magnitud; por lo
tanto, para ellos el negocio es ser informales. Entonces, el escudo de la
informalidad es ese pequeñísimo transportista rural que seguramente existe, al
que ponen como personero, defensor e imagen de la causa, pero resulta que detrás
están los que tienen siete camiones y les sirve no pagar impuestos. Ahora, si
lo que queremos es una sociedad que no pague impuestos ni aportes al Banco de
Previsión Social, algún problema vamos a tener que enfrentar en el país.
El
tema es informalidad o formalidad; no es casuística de camión local, camión
de más o menos tonelaje. ¡No! Es formalidad o informalidad. El camión pequeño
será pequeño, pero debe facturar sus servicios. El problema es que si el dueño
está acostumbrado a no facturar sus servicios, no le gusta comenzar a hacerlo;
no le gusta tener que empezar a pagar aportes a la previsión social, ¡si
resulta que podía no pagarlos!
....
¡Empecemos por ahí! La sociedad está enferma de informalidad. Este es el tema
más importante que tiene el país para discutir. ¿Cuál es la forma de bajar
los impuestos del país para ser más competitivos? Que todos paguen; en base a
eso no habrá informalidad.
Entonces,
acá el asunto no es encasillar situaciones en las que se dice que este me da
piedad, aquel otro lástima, y aquel tal otra cosa. ¡No, porque la ley es la
ley! Y cuando la ley se vuelve casuística, justamente, se
cometen errores.. Acá el tema es ese.
....la
conducta inspectiva ha sido de tolerancia, para facilitar la migración desde
una realidad que había hacia una situación que todos deseamos tener hacia el
futuro.
Por
lo tanto, cuando al señor Diputado Domínguez en el período anterior y en este
le han comentado cosas sobre el Banco de Previsión Social, debo decirle que
nadie ha sido sancionado por estar atrasado con ese organismo. Tal vez una
persona haya sido observada por no estar inscripta en el BPS, que es otra cosa.
Hasta el día de hoy tampoco nadie ha sido sancionado por el tema impositivo. Y
eso sí va a tener que empezar a hacerse porque, de lo contrario, el señor que
de la informalidad pasó a la formalidad comienza a decir "¡Qué fantástico,
inscribirse es como poner la cabeza en la guillotina!", como lo manifestó
algún integrante de ese grupo de camioneros que estuvo por acá.
Y
sí, es como poner la cabeza en la guillotina. Es ponerla en la guillotina de la
ley; y la verdad es que esto es, justamente, lo que los legisladores han
querido.
Entonces, hoy lo que se está pidiendo es registrarse; registro en la DGI, certificado de aptitud técnica vehicular e inscripción en el Banco de Previsión Social; pero no se exige pago de adeudos con el BPS ni estar al día con la DGI. Lo que nosotros sí queremos es que esto empiece a ser aplicado.
...sobre
el tema de las zafras. Esto es un problema, porque resulta que estábamos frente
a un mercado absolutamente negro, en el que nadie facturaba ni vendía, no había
ninguna transacción; todo entraba dentro de una bolsa general y no se sabía
quién era productor, transportista o molinero. Entonces, cuando se hace un
operativo es como ponerle la cincha al pingo; el pingo corcovea. Pero en ese
caso el órgano de control, que hizo la actuación para que la gente se fuera
haciendo a la idea de que hay que amoldarse...
....no
creamos que la informalidad solamente es un elemento de beneficio para el que es
informal, sino que también favorece al empresario
que contrata a esos informales al precio de la necesidad.
...con
relación a la actuación del órgano de control. Creo que
ha sido prudente; no digo que no se haya equivocado en algún caso errar
es humano, pero la verdad es que ha sido un organismo de fiscalización de los
que realmente el país querría tener todos los días y en distintos órdenes.
Este organismo está integrado por personas adecuadamente seleccionadas, cuya
selección fue sumamente estricta; tienen una conducta absolutamente intachable
y un altísimo grado de conocimiento de la materia que están tratando. Al cabo
de dos o tres años de actuación, no he visto que por alguna actuación
equivocada el otro día hubo un pequeño incidente en el Puerto de Montevideo el
órgano de control haya figurado en algún titular de diario. Creo que el cuerpo
inspectivo y el órgano que lo supervisa están actuando correctamente.
Con
relación al tema de los camiones chicos, debo decir que es prácticamente igual
al de los camiones grandes. ¿Cuál es la diferencia? El camión chico tiene
menos poder de destrucción, por ejemplo, en caso de estar circulando en malas
condiciones. Otra diferencia es que, tal vez ,se mueve mucho más en lo urbano o
suburbano. Pero, en definitiva, la función que cumple es una de las dos que
prevé la ley: o transporta cargas para terceros o su propia carga. Esa es la única
división que hay. Acá hay formalidad e informalidad, y dentro de la formalidad
hay dos categorías: transporte de carga para terceros o transporte propio. El
camión de un productor rural que trae tomates todos los días a la feria hace
el transporte de una carga propia; no precisa ser transportista profesional
declarado. Ahora, si es un camión que pasa por diez chacras y recoge cinco
cajones en cada una, está transportando carga para terceros; es un
transportista profesional de carga chico, y tiene que facturar esos servicios y
ser formal.
...
también
hay que convencerse de algo que es que las empresas tienen que encontrar por el
valor que incorporan la rentabilidad de su producción. Si resulta que la
rentabilidad de mi producción, la encuentro sobre la base de los marcos
regulatorios que me protegen o invadiendo la rentabilidad, en este caso, del
transportista que me presta el servicio, entonces la verdad es que soy flor de
vivo, porque no la estoy obteniendo de mi trabajo sino sacando mi beneficio del
trabajo de los demás. Y en el caso el transporte esta situación es
particularmente clara. El transporte, sea en el caso del arroz, de los granos,
de la madera, de la caña de azúcar y en el de algunas otras zafras, se ha
movido de la misma forma: remate a la baja y el más bajo fija el precio.
Comprendo que cuando se trata de un producto exportable se me diga que tiene que
ser competitivo, pero el asunto es que no se puede lograr, dejando por el camino
el cadáver de quienes llevaron a ese resultado; eso no es razonable. Entonces,
acá lo que estamos haciendo es buscar un mecanismo que transparente el mercado,
que dé la posibilidad de que cada uno se gane la vida con lo que hace, que
ninguno se funda trabajando y que los productos salgan igualmente competitivos,
pero cada uno participando de la cadena en lo que le corresponde.
Nosotros hemos hablado con los transportistas de todo el país y, sobre todo, hemos notado que hay un gran desconocimiento por lo que hemos dicho a las gremiales del transporte que es necesario aumentar la tarea didáctica en cuanto a lo que dice la ley sobre los beneficios y llevar ejemplos para que cada uno se vaya ubicando en el lugar. Así podrán llegar a la conclusión de una señora que estaba en esas condiciones y que creía que se caía del barco; se incorporó al barco, está encantada y me llamó para decir: "¡Qué bueno que es este sistema. Antes pagaba una cantidad de impuestos impresionante y ahora pago mucho menos porque el sistema me permite descontar una cantidad".-